PALOMITEROS
Carátula El evangelio según San Mateo

El evangelio según San Mateo (1965): la revolucionaria mirada de Pier Paolo Pasolini sobre Jesús de Nazaret

El cine religioso ha transitado históricamente entre la hagiografía edulcorada y el gran espectáculo de estudio. Sin embargo, cuando el cineasta italiano se propuso llevar a la gran pantalla la vida de Cristo, el resultado desafió todas las convenciones previas. Lejos de la grandilocuencia hollywoodiense, la película se erige como una obra singular dentro del género dramático. Su estreno supuso un punto de inflexión en la cinematografía europea, demostrando que el texto sagrado podía interpretarse desde una óptica radicalmente honesta y terrenal.

¿Por qué la dirección de El evangelio según San Mateo rompe con el academicismo?

La propuesta de dirección destaca por su asombrosa autenticidad visual. En lugar de recrear escenarios artificiales de estudio, el realizador optó por rodar en paisajes áridos y desolados del sur de Italia. Esta decisión confiere a la puesta en escena una textura áspera y directa que entronca con la crudeza del neorrealismo. La cámara se mueve con una sobriedad ejemplar, evitando los efectismos y los manierismos barrocos que habitualmente lastraban este tipo de producciones en la época.

La atmósfera visual se construye a partir de contrastes lumínicos muy marcados y una composición de planos profundamente pictórica, de clara inspiración renacentista. La dirección de actores huye de la idealización piadosa. Cada encuadre busca la verdad humana antes que la perfección estética comercial, logrando que el espectador sienta la aspereza del polvo, el calor del desierto y la tensión social de una época convulsa bajo el dominio romano.

¿Cómo adapta el guion de El evangelio según San Mateo el texto bíblico original?

En el apartado narrativo, el guion adopta una postura de absoluto respeto hacia la fuente literaria sin renunciar a una lectura profundamente personal. El texto respeta casi al pie de la letra los escritos canónicos, pero es en la selección de los pasajes y en el ritmo donde se manifiesta la autoría. El relato no busca dulcificar la palabra de Jesús, sino subrayar su dimensión más contestataria, urgente e incómoda para el poder establecido de su tiempo.

Esta fidelidad textual evita caer en discursos moralizantes gratuitos. El conflicto dramático surge de la propia colisión entre el mensaje de justicia social y las estructuras opresivas imperantes. El libreto construye así un puente sorprendente entre la tradición espiritual y la sensibilidad moderna, permitiendo que la palabra escrita adquiera una vigencia insólita a través de una estructura sobria, fragmentaria y desprovista de artificios melodramáticos.

¿Qué aportan las interpretaciones al realismo de El evangelio según San Mateo?

El reparto constituye uno de los aciertos más arriesgados y memorables de toda la producción. En lugar de recurrir a estrellas consagradas, la dirección apostó por un elenco íntegramente compuesto por personas no profesionales. Enrique Irazoqui encabeza el reparto encarnando a un Jesús de Nazaret dotado de una intensa fuerza interior, que transmite tanto una profunda compasión como una firmeza implacable en su oratoria.

A su lado, Margherita Caruso aporta una naturalidad desarmante en los momentos de mayor carga emocional, mientras que Susanna Pasolini interpreta con una sobriedad conmovedora las etapas maduras de la figura materna. La presencia de Marcello Morante completa un núcleo interpretativo donde la ausencia de tics actorales profesionales refuerza la verosimilitud de las interacciones, dotando al drama de una sinceridad descarnada que perdura en la memoria del espectador.

¿Cómo define la puesta en escena y la música la identidad de El evangelio según San Mateo?

La puesta en escena se sustenta en una economía de medios que resulta modélica. Los espacios arquitectónicos rurales y la sobriedad del vestuario actúan como un espejo de la sencillez de las comunidades que protagonizan el relato. No hay excesos decorativos; cada elemento en pantalla cumple una función narrativa estricta, priorizando la expresividad de los rostros humanos y la fuerza expresiva de las miradas sobre cualquier otro artificio técnico.

Un papel igualmente determinante lo juega el apartado sonoro. La banda sonora combina con audacia piezas de música clásica de diversos autores con cantos tradicionales, generando un contraste estilístico que potencia la atemporalidad de las imágenes. Esta fusión sonora subraya la tensión dramática sin caer en la redundancia emocional, acompañando de manera sutil pero contundente el peregrinaje físico y espiritual que impregna todo el metraje.

¿Cuál fue el contexto y la recepción histórica de El evangelio según San Mateo?

El contexto de producción estuvo marcado por una profunda controversia previa, debido fundamentalmente a la conocida ideología marxista del director y a su abierto distanciamiento de la institución eclesiástica oficial. Muchos sectores conservadores y críticos anticipaban una obra provocadora o irreverente destinada al escándalo ideológico. Sin embargo, el resultado final desconcertó por completo a sus detractores más severos al mostrar un absoluto rigor formal hacia el texto evangélico.

La recepción comercial e institucional experimentó un giro radical tras sus primeras proyecciones públicas. El filme no solo logró el beneplácito de la crítica especializada internacional, sino que también cosechó el reconocimiento de sectores católicos aperturistas que valoraron la hondura espiritual de la propuesta. Con los años, la cinta se ha consolidado como una de las cumbres indiscutibles del cine con temática religiosa, demostrando que la mirada de un autor heterodoxo puede capturar la esencia de un mito fundacional con una honestidad artística inquebrantable.